viernes, 3 de febrero de 2012

Desafíos educativos ante los teléfonos celulares





      La proliferación de dispositivos digitales portátiles advierte parte de la naturaleza con la que las nuevas generaciones se están formando. La característica a tener en cuenta no es tan sólo el dominio de las nuevas tecnologías, es el advenimiento de  una  concepción socio-tecnológica, que otorgará una visión, intereses y necesidades particulares a todos  los partícipes de las prácticas  que dicho fenómeno conlleva.
      El docente es uno de los agentes sociales que mayor impacto recibe y debe  administrar de esta nueva condición social. Su trabajo se ve invadido de un sinfín de retos provenientes de estos dispositivos. En una primera impresión, pueden considerar a los celulares y dispositivos digitales portátiles como obstáculos y distracciones para el aprendizaje, pues cualquier artefacto de estos resulta ser más llamativo en actividades que la mayoría de las clases de un instituto educativo, por mejor planificado que esté.

      Consecuentemente, rivalizan con la figura de autoridad didáctica del docente, pues los recursos de un dispositivo digital cautivan con mayor facilidad la atención de un alumno que cualquier actividad propuestas por el profesor.
Sin embargo, un análisis minucioso de esta situación permite ver que las que pudieran ser atribuciones negativas también representan oportunidades benéficas que bien podrían emplearse por el docente a favor del proceso de aprendizaje de sus alumnos. Entre tales características encontramos:
  1. Su portabilidad y uso cada vez más intuitivo
  2. Su procesamiento y capacidad cada vez más potente.
  3. La posibilidad de mostrar  y crear contenido multimedia.
  4. La posibilidad de conectarse a Internet y a redes sociales, permitiendo el acceso a diversas fuentes de información y la socialización de la misma.
  5. La posibilidad de almacenar grandes cantidades de información
  6. La posibilidad de crear, recrear  e intercambiar textos multimodales
  7. La mediación instrumental en diversas asignaturas con aplicaciones digitales diversas, como calculadoras, conversores de medidas, diccionarios, etcétera.
  8. El apoyo organizacional.
  9. La posibilidad de diálogo sincrónico o asincrónico con personas en lugares demasiado apartados.

      Considerada de esta manera, la naturaleza de los dispositivos digitales portátiles (DDP) dirigida a la comunicación y la generación de información es óptima para el aprendizaje socio constructivista (construccionista) de competencias. Por lo tanto, apoyan un paradigma de aprendizaje sociocultural, en la que se entretejen relaciones entre individuos para generar conocimientos. 
  • Estos DDP podrían emplearse como:
  • Instrumentos  para recabar, comparar, valorar, analizar y almacenar la información necesaria para la resolución de problemas, 
  • Herramientas  de intercambio y organización de tareas y opiniones.
  • Dispositivos para la creación de evidencias de aprendizaje 
  • Medios para la distribución de material de estudio  o de productos de aprendizaje.
  • Canales de apoyo y monitoreo de avances.


Y de esta manera podrían convertirse en verdaderos paladines del construccionismo al facilitar actividades de  aprendizaje basado en problemas, proyectos o estudio de casos.

Al permitir el uso del lenguaje propio, un trabajo entre pares y el análisis real de situaciones cotidianas, entre otras características, el trabajo  con DDP se contextualiza para tomar en cuenta los aspectos particulares de cada persona, grupo y sociedad como aspectos limitantes y a la vez enriquecedores del proceso, a los cuales hay que adaptarse y con los cuales se pueden perfeccionar las experiencias. Prácticas situadas en ambientes y situaciones substantivas  y distintivas.

Pero la actividad resultante, por compleja, necesitaría un estudio desde perspectivas diversas y complementarias: estudios sociales, que valoren el impacto de las relaciones establecidas entre los individuos, y estudios societales que evalúen la pertinencia de los DDP como instrumentos recuperados de una cultura particular. Siendo de esta manera, habría que considerar a la par tanto la palabra como la acción como unidades de análisis, ya que se deberá considerar el marco comunicativo, el bagaje lingüístico manejado y el mensaje concluido de todo el proceso, pero también las acciones emprendidas al tomar como herramientas cualquiera de los dispositivos digitales, los motivos y las intenciones entremezcladas.

Un teléfono celular o cualquier otro dispositivo digital portátil no debe ser una amenaza para el profesor, sino un manantial de  oportunidades para el aprendizaje de calidad que nuestra sociedad contemporánea exige.